sábado, 19 de febrero de 2011

Estaré siempre volviendo a la casa del Señor

La mañana del domingo sirvió para mirar el futuro que construimos cada día. Y es un futuro que va marcado por la fidelidad "a las cosas de siempre" y por un corazón que ha aprendido con los años a "estar" en las cosas de Dios, o más bien a "ver" las cosas que sólo ve Dios.

Nuestros maestros en saber mirar fueron Simeón y Ana, los profetas del evangelio de la infancia de Lucas que supieron reconocer en el pequeño niño la salvación de Israel.






Oración del Domingo


Adoración del Sábado tarde

La última hora y media de la tarde del sábado la dedicamos a tener una reposada y reparadora experiencia de Lectio Divina y Adoración: La Palabra hecha texto y hecha pan.

Nuestro texto guía fue el capítulo 21 de Juan




La tarde del sábado la dedicamos a contemplar nuestro presente, que es siempre ideal, pero ideal por construir, con fatiga y con sudor, con un punto siempre tentador de desilusión y de nostalgia del pasado.

Dejamos que nos acompañaran Esdras y los que volvieron del exilio para reconstruir Jerusalén. El salmo de la tarde, el salmo 126






Oración sábado tarde

Enséñanos a calcular nuestros años


La primera sesión de trabajo se centró en una mirada hacia el pasado que permitiera comprender el "corazón de la sabiduría". Nuestros compañeros de camino fueron Abraham y Sara, y en nuestros labios y corazón el salmo 90









Oración del sábado




viernes, 11 de febrero de 2011

No descansaré hasta ver tu salvación

"No descansaré hasta que brote como resplandor tu justicia" (Is 62,1)

Con esta idea hemos tenido una serie de encuentros con consagrados, tratando de agradecer nuestro pasado, comprender el presente y anunciar el futuro.

Los distintos materiales se pueden encontrar aquí: